Salgo. No tengo miedo.


Salgo. Son los once de la noche y la calle se durmió.


Todo está tan peligroso que dejo mi celular sobre la mesita blanca. Necesito pensar.


No te rías ¿eh?


Hace años que no hago más el balance clásico de excel pero me vi los ojos y no son los mismos.


Creí que los alfileres del invierno habían cicatrizado pero no. Mi cuaderno de notas se ahogó con las tormentas de agosto. Glu-glu-glu... es la última frase.




(Te lo dejo también, en la misma mesita)




¿Te acordás de la persiana de calle 9? Ilusión de brillo y luz del otro lado. Girar. Buscar. Intentar.


Vuelta de campana una vez más.




¿Te acordás de las otras persianas?


Esas que mostraban cientos de mundos extraños. Lejanos. Muy lejanos. Carteles de clausurado salvo los lugares que se animaron a suspender reglas de espacio-tiempo.






Sé lo que pensás...




“estabas mucho peor: te dolía la muela y te habían cortado por la mitad”


(vos, robando frases ajenas, como siempre)




Esta noche no quiero que me lo digas. No voy a dejar que me lo digas, por eso salgo.




Y no sé si vuelvo mañana.




Y no sé si vuelvo. Total, hice y deshice tantas veces las bolsas con ropa y con libros.






Eso sí. Te dejo todo lo que no conseguí para que lo intentes vos.






Salgo.




Un beso.




YO


Diario de un Saltamontes (partido en dos)




Diccionario del Saltamontes Ilustrado:

Excusa: el destino nos separa… // No sos vos… soy yo.



Sábado 16:
Pieza de Ballet. Julietas mimetizadas con la brisa. Excelente idea la del metrónomo.
Tempo. Habría que adaptarlo al ridículo reloj que marca todos los segundos como iguales y no, no lo son.


Domingo 17:
Con la yema de los dedos (aún sin uñas) escarbando entre las dendritas. Me robaron las palabras y las necesitaba para regalar.
Feliz cumpleaños, dije, moviendo un poquito las hojas.

Lunes 18:
Un grupito de niños se entretiene atando un petardo alrededor del pequeño hámster. Explota, liberado al fin de las torturas. Travesuras. Desmesuras.
Liberado al fin de las basuras mundanas.




Martes 19:
Javier me cuenta sobre la identificación a partir de los dichos de los otros.
Tantas veces te llaman “idiota” que al final…
Como el pequeño Águila y el gallinero. Gallinero este planeta.

Miércoles 20:

La nueva Antropología poética me apasiona. Deseando formar parte… pero soy un simple Saltamontes.


Tan lejos del cielo prometido
focos furiosos que guían nuestro paso
a través de un mar desconocido
hitos de la historia
mitos de la gloria
ritos de las momias
pitos de las fobias
sombras

Tan lejos del mundo organizado
(de su frágil y fúnebre argumento)
y sin embargo tan respetado
regirán las normas
cuidarán las formas
moldearán las hormas
sonarán las bombas
nada

Tan lejos la lucha desdentada
(mueca guerrera, combate en el espejo)
tan cerca la muerte desvelada
ricos indolentes
pobres malolientes
putas de gerentes
fatuos presidentes
todos mis ausentes. las sombras. la nada.

Grasshopper


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Jueves 21:

Diseñé un recolector de perlas cibernéticas. Filter con reactivos Ph9, aplicados a mails, posteos y comentarios, que tienen la virtud de revelar el adn del alma. Luego, sencillamente, copy and paste.

(( * No matter the tall of the mountain. It cannot block out the sun * ))

Me robo del Circe du Soleil

Patas para la humedad de la Luna así comienza a andar.


Viernes 22:

Granizo de verano.
Desahogando margaritas.
Las manos en el trapecio.

En la casa de Saco están Johnny y los piratas bañados en Jack Daniels...
"Y entre copa y copa siguió esquivándome" (upssss... ) “Perder la memoria es algo parecido a morir- aunque esto es una verdad a medias- morir es mucho mejor que no tener recuerdos...” Ferrara y su "No hables más de mi"


Sábado 23:
Calor de perros. Hasta los mares parecen tierra arada. Las famosas magdalenas de Proust… el sonido de una coca Zero destapada... sahumerios de mirra… Reflejos condicionados. Lo que vuelve.

Acumulando memorias antistress. Fucking furia.
Más hambre que el chavo del 8 y las secuelas en los huesos pelados. Hambre del otro.

Domingo 24:

Hoy tuve doble ronda de miradas profundas. Sin hielo. En el bar de siempre aunque no acepten con agrado a los saltamontes.


Lunes 25:
Preparando la fórmula magistral: inmunoglobulina A. Tan simple como lo hacen los animales lastimados: limpiarse las heridas con la propia saliva.

La miro y es tan bella: Todo el tiempo del mundo para des-arreglarse. Un tajo 10 centímetros en el jean, crema para rulos desprolijos. Ojitos de conejo que prueban el rimmel. Ay.

Siento que mis patas se pegotean en dulce de leche. Integrante de un circo. Meado por el mono, no es vida.

Martes 26:

Por ahora no dudo de mi realidad. Los pájaros aún descienden a horario y la luna se va llenando. Preñada le dije al ozcuro. Preñada aceptó.

Acaso en algún momento sea oportuno dejar de contar el tiempo así.

Lo pienso. Lo pienso.

“прервать фантастики” (abort the fiction o interrumpe la ficción) escribió Rasputín Pielinski en sus notas marginales a сколько секунд я могу жить без тебя

Perseguido por el fantasma de un pensamiento único:



[…]En la vida, las palabras deben llevar gestos entre sus piernas. Sin ellos, todo es una gran ficción.[…] (La traducción es nuestra)


вы знаете

Miércoles 27:

Ay!





Jueves 28: En los ojos prestados una nueva Hiroshima. Usando conceptos en lugares erróneos.

La posibilidad de coser, a pura risa, infinidad de telones. No pregunto ni imagino. Es lo que Hay.



Viernes 29:

Dice Reuters:
“Reclusive U.S. author J.D. Salinger, who wrote the American post-war literary classic "The Catcher in the Rye," has died of natural causes aged 91.”

Recuerdo frase Salinger en caso de emergencia:




"Don't ever tell anybody anything. If you do, you start missing everybody"



Todos Holden por un ratito. Ser un Guardián. El guardián de los sueños acotó la hija en otro libro (de Pesadillas?)

Lavanderias:




dos bolsas de recuerdos para secar con aire caliente, así se achican. Están tan estirados!
Y otras dos bolsas para que los perfumen. Lavanda clásica estará bien.

Javier y las dimensiones de los acontecimientos. Evaluación del sujeto. Única. Mmmmmm. No. No podés odiar si no te prestan un saludo. Odiá si tu perro se acerca con un balín en el lomo.
Vuelvo a los Tests y las mariposas. Y el jarrón. El jarrón de los niños.




(AY)

Sábado 30:

Cosas de Santos andróginos mientras vos adornas con guirnaldas los altares.

Un Saltamontes perdido y cientos de luciérnagas creyéndose leds.





La luna en su punto máximo. En los silencios encuentro las respuestas. Como Siempre.

Cierro donde duele. Cierro donde no puedo ser yo.

“No hay AZAR cuando se trata de elegir lo que nos deshonra”
Marcel Aymé

Agrega Grass_ : Nunca hay Azar.

“Darkness there, and nothing more” Poe dixit.


Domingo 31:


No creen en dios pero usan su varita.

Comentarios al revés de la trama, así son las arenas.

Si acaso amanece siendo algún otro Febrero espero no seguir siendo el mismo tetris mal armado.
Busco huellas entre la lluvia de verano.
Confío en los arcoiris del día después, aunque no pueda verlos.


(Susurra el Maestro)

If that is our destiny, you cannot change it. But do not go with fear, Grasshopper; fear is eternal darkness. Go instead with inner strength…






Diario de un Saltamontes (partido en dos)









Hogueras del Primero de año:

Remuevan en fuego que la vieja no pudo con nosotros. El infierno en la patas de los gallos. Regado con Martinis tres aceitunas y smoking jacket. Te vendieron la sonrisa más gastada de Bogart. Delirate ésta, dandy. Cocodrilo dandy. Subido al crucero del amor con las botas de lluvia y las cañas de pescar. Desapercibido nunca. “Vampiros de dentadura postiza, Firmadme, que os firmo.” Hoguera de reojos, de mala leche condensada, de gusanía. Excluidos abstenerse de la sopa de almejas.
Se me nota el acento en los tacos. Chan-chán. Seguiré siendo ostra. Costra. Mostra.


Sábado 2:
*El casting de los Reyes Magos fue un éxito

Convocó a miles de barbudos y de negros

No fue fácil elegir esos ojos exactos de estrella errante…

Domingo 3:
*Me puse a robar ausencias de una vieja carpeta mientras esperaba…

Lunes 4 :
*Rutas cortadas por el París- Dakar sudamericano

* Rutas cortadas por el adiós de Sandro

“si quieres yo te doy el mundo
Pero no me pidas que no te ame así”












*Rutas cortadas por las chispas del Burj Dubai

(Que salieron de los televisores)


* Todo Tarde Siempre.

Martes 5:



* Yo sólo pedí un mail

Y acabo de entrar en el record de Guinness

Categoría: record refresh page Hotmail

Quizá deba volver a la carta en los zapatitos

Al pasto y al agua.

Quizá me coma las esperanzas con salsa golf…


Casi Enero 6…

Pero los “Casi no cuentan”








“Si en algún puerto del Mediterráneo hay un filósofo profundo que haga metafísica con olor a calamar, ése es mi maestro.” Manuel Vicent
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Jueves 7

Colas de bancos. Una anciana, madre, disfrazada por su hijo. Casi revancha. Le puso una copia de su short, zapatillas, gorra. Anacronismo insultante o la simple voluntad de compartir ropa deportiva?

“Bla..bla..bla… más vale solo que mal acompañado” sentencia un viejo. Sus pantalones bien abrochados en la cintura.

En la esquina de 11 y 44 el payaso de los globitos y el paralítico que vende salvavidas de plástico para reyes. Dame dos.



Viernes 8

Las huellas digitales de dios no coinciden con las halladas en tu cuello. Sí, la pisada en el muelle pero se detienen justo al borde del último pilar.

Me crucé con F. Me cuenta su grave problema. “Estoy seco, las palabras ya no me salen… es que estoy tan feliz” ¿Puedo ayudarlo? La fe camina un montón. Cuadras y cuadras de personas forman la fila para besar los pies del Gauchito Gil. De todo el país hasta el terrible horno correntino.


Sábado 9


La reproducción del Guernica está colgada al revés pero me da pena decírselo.
¿Hará por mí otro tanto o no debo esperar nada?


Domingo 10

Aprendiendo a contar en años/sombra. El tiempo es un simulacro dice Javier que dice algún genio.
Busco en Google: cómo organizar simulacros. Incendios, inundaciones, accidentes. Nada sobre el tiempo. Debo inventar.

A ver… “los pájaros comienzan el descenso” es una buena referencia.


Lunes 11

Algún gracioso juega con una mira láser sobre la frente de mi pobre canario. Punto rojo. El encantador putrefacto haciendo graffiti por mí. Voy a filmar la tormenta con otros ojos.











Martes 12

“No se pudo entregar el mensaje siguiente a todos los destinatarios”

Ahora entiendo la importancia de las botellas arrojadas al mar.



Miércoles 13:

Aún no existe en in-ciertos rincones…












Diccionario del Saltamontes ilustrado:

Karma: no mires para otro lado, algo habrás hecho.

Indolencia: Tres gotas de agua y tu cactus no sería este triste mondadientes.

Miseria: Todos los “demasiado” que intente ponerle a tu vida.

Soberbia: ¡Esto no es para vos!

Paris-Dakar: Sin sponsor, sin combustible, me bajo acá!

Había un diseñador de pecados capitales pero no salió en los créditos de Seven.
Brad Pitt-ttiP darB se leía en tu espejo.


Miércoles 13:


A los botes salvavidas grita el turista pasado de merca. Un segundo después (esa es la fracción de la muerte) Desde el cielo, Haití parece una sopa de macarrones. 100.000 macarrones. O más.
Un ángel con máscara MSF no alcanza. Inútiles los saltamontes, si no, entregaría todas mis hojas.


Jueves 14:


Comprobación de los estados del alma incluida la de un animal como yo.
Vértigo. Saltos sin ver la rama siguiente. A veces quiero bajarme.
Sonreí grass_ la carita dice sisi.

Viernes 15:




El cartero, por una vez, llegó a tiempo. Inconciencia absoluta de lo que lleva en sus manos; pero sabe leer rostros.
Vamos a la guerra de una vez, Maestro. Taxonomía artística para la PosPosmodernidad: No genero, no raza, no credos. Sólo dos casillas: los que aman la música y los que no.

Enrico Carpisci, el mayor exégeta de Dante dice que hay un Círculo omitido en su infierno: donde luego de arrancar los corazones lo sintetizan transformándolos en alcancías y los vuelven a colocar.


Cuando sea 16 dejaré de masticar futuros.


(del griego ταξις, taxis, "ordenamiento", y νομος, nomos, "norma" o "regla")


Убийцы бюллетень

Barriletes en París

El último domingo no había sido bueno. Pocas visitas. Pocas ventas. Poco viento.
Cerraron la tarde con un tipo furioso al que se le estrelló el barrilete apenas remontado. Con pegajosa indignación reclamaba otro igual. Abel dijo no. Luis bajó la vista.

“Ojalá no te sople más viento, así tenés que fabricar marionetas!” Amenazó en un tono similar al chiste.


Otro domingo, hoy.
Los hermanos sentados en el borde de la fuente PAX, desarmando el paquete. Pasatiempo esperando nuevas chances de trabajo, para uno; Aire, para el otro. Algún dinero, para ambos.

- Che… ¿No te lustraste los zapatos, verdad?

- Y, la verdad que no. ¿Para qué? La gente va perdida entre sus pensamientos y las palomas que no te dejan mover.

-¿Para qué? ¿Cómo para qué? Siempre miran esos detalles. ¡Que te creés! No es lo mismo que venga un tipo a ofrecerte lo que vendés con los zapatos lustrados a que lo haga con los zapatos llenos de polvo… Bueno, dejalo así. ¿Acomodaste los ovillos?

- Todavía no… estaba buscando un trapito para pasarme por los zapatos. Había visto uno por acá…

-Deja, dejá ese bolso en paz; acomodá aquello mejor. En un rato sale la gente a pasear. Si no está todo acomodado se nos joden las ventas… ¿Me escuchaste?

- que se nos joden las ventas…

-Nah! Decía que hablé con Barney.

- ¿Cuál el alto o el petiso?

-¡Qué se yo! El más desteñido. Le dije si no prefería vender con nosotros a porcentaje. Casi lo convenzo con el calor que hace dentro del traje. Pero no hubo caso. Sumó con esos dedos de garrote que tiene y dijo no. Sin dedos no sabe sumar, ja!.

-Ja!

- De qué te reís vos: ¿Nueve por nueve?

- ¿Qué?

-Sos lento. Tan lento. Papá tiene razón… Dale seguí con los ovillos. No se enroscan, se hace el ocho. ¿Entendiste?

- ¿Qué impresionante la catedral, no? Siempre pienso lo mismo: los que pusieron los primeros ladrillos y el que colocó el último.

- Siempre pensando cualquiera querrás decir. Filósofo también. ¡Hoy estás afiladísimo! ¡Por favor, no me hagás reír que tengo hambre! ¿Trajiste para comer?

- Uh, si me lo habías pedido me olvidé.

-Nah, no te puedo encargar nada!

- Puedo comprar en el burger. Tienen una promoción. Dos hamburguesas dobles y un viaje a no sé dónde.

- ¿A no sé dónde…?

- ¿Si querés pregunto?

-No, no, no, dejalo así. Vas a preguntar cualquier cosa. Comemos cuando volvemos a casa

- Ojalá fuese París…Sabés hermano, tengo un sueño: remontar barriletes en París.

-Bueno, parece que deliramos… Hagamos lo nuestro y punto.

- Listos los ovillos.

-Bien. Traeme el Tazmania, esto es todo física eh? Pensar que hay cuatro boludos que crearon un club.

-¿Un club de qué?

-Ay! Por favor! De que va a ser el club… Pensá un cachito, si te lo digo acá en la plaza, cuando estamos trabajando…

- ¿De barriletes?

- ¡Seeeee, barriletes! Todos los domingos se juntan re emocionados. Diseños chinos o japoneses no sé; pero no son mejores a los que fabrico yo.

-…

- No te escuché.

- Que seguro, Abel, que tenés razón … pero… no gira como dijiste que lo haría, algo le pasó al tazmania…

-Cómo que no gira! Hace tirabuzón! Vos que no ves nada… Arreglate un poco esas mangas! Van tres cuartos al codo… Tal cual dio el pronóstico, viento del este. Estamos de suerte. Ahí empieza a moverse un poco. Quizá vendamos varios.

- Me contaron que salieron unos nuevos con gps que dicen la altura.

-¡Ja! Y vos te la creíste! Lo máximo es el Taz con luces y lo inventé yo.

-¿Y las luces para qué, Abel… quien remonta barriletes de noche?

- Callate… no sabés nada de progreso. Así estás si no te saco yo del pozo… pero ahora callate vienen clientes; dale preparate para remontar.

-¿Puedo remontar el que hice anoche?

-¿Anoche hiciste uno? Me imagino lo que será… ¿Dónde lo tenías escondido?

- Está en la bolsa negra, ¿lo saco?

-Ufa, está bien pero apurate total no creo que vaya demasiado lejos…

Luis sacó a su Ben 10 de la bolsa y anudo uno de los ovillos que había preparado.

- ¡No! Realmente espantoso. ¿Quién carajo es? Mirá que hay que ponerle voluntad para hacer algo tan feo ¿eh? Ni en pedo vuela… ¿Y esas patas colgando?

- De los dibujitos. Ben 10 se llama.

Midiendo el aire de la plaza caminó hasta el centro, de cara a la catedral. Los ojos de Abel en la espalda. Los sentía. ¿Y si no vuela? ¿Y si tiene razón? ¿Y si perdí toda la noche construyendo una porquería?


Viento. Fue soltando el hilo; milímetros de hilo con la suavidad de quien levanta un pájaro lastimado. Uno. Mil pájaros. Arriba. En lo alto. Muy arriba. Entre las torres de la Catedral.

Remontó sus oídos, también. Sólo el gesto de su hermano que ahora conversaba con un cliente.

-¿Qué tal maestro? ¿Cuánto cuesta el barrilete?
-20 pesos.
- Epa, ¿los fabricás con hilos de plata? ¿Cuál te gusta, Rodri?

- Ese. El muñeco que vuela.

-Ok, dámelo como está.

-Remontado cuesta 5 pesos más.

- ¿Cómo?

-Claro, es todo un proceso. Hay que saber remontarlo. Y una vez remontado, hay que saber mantenerlo. Este está remontado, tiene costo adicional.

- Vos estás re-chiflado amigo, re-chiflado.

- ¡Quiero ese!- Insistió el chico y el negocio se cerró.


Abel, con los 25 pesos en la mano se acercó hasta Luis.

-Dame que se va.

El hilo en las manos del comprador, ahora.

-Prepará el Tazmania.

- Sí claro- dijo Luis, perdiendo, una vez más, la esperanza de la aprobación.

Los veinticinco pesos en el bolsillo de Abel y una idea que lo asustó:
Parecerse. Aunque Sí. Sería increíble remontar barriletes en París.





Hasta que pensé delfines


Cuando sirvieron batidos de silencio y chocolate, no supe dónde encontrarte.
Vapor de incienso mis ojos, transmisión mediterránea de teclado sordo y mudo.
Brillaba la luna llena y yo, como pozo de sonrisas, no supe dónde encontrarte.


El viento nos ha cambiado la ruta de las estrellas.
Tantos cuerpos en el puerto, tantas palabras de acero y los nudos…
que Todo también sangra . No, no supe dónde encontrarte.

Revolví las madrugadas masticándome las uñas para no desentonar

Sin murmullos y sin gestos te acerca el eco del mar penetrado:

rosas grisáceas, azules

flores marinas, sin brazos, que me acarician la espalda.


No supe dónde encontrarte
Hasta que pensé delfines

CONDICIÓN FEROZ







I

[“Ya se percibe más intenso el crepitar del fuego”]


Segada por los fuegos de artificio
Va la noche, huyendo de los cultos
Sucios velos, destinos, ciegos vicios
Va la noche y oficia con insultos.

Alcohólica, su fuga, entre los fuegos
-que le repugnan por no ser su esencia-
Busca un lugar donde esconder sus ruegos
Violenta protectora de la ausencia.

Acompaño a la noche en su lamento
Ella llueve, yo lloro. No hay festejo
Que sirva sin veneno este recuento.

¿Y si el llanto borrara, del hombre, las
Huellas? ¿Y si la lluvia… sus penas?

II


[“A mi cuerpo, tendido como está, precisamente así, dadle el adiós”]

Ocultos bajo mantas los dolores
Hedores, desnudez, amores idos,
Ocultos entre mantas los temores
Sangrar esta vejez; haber perdido

El nombre, pulso, suerte. “¿Cuál tesoro?
Ceguera maltratada, venas lentas,
Soñar las tardes sólo cenicientas
Ni el aire se consigue con decoro”.

A tu lado enero ya marchito
Y un ramo de jazmines a destiempo
Que marcan para siempre el infinito.

Rodeados por escudos de imprevistos
Los años nos carcomen hábilmente.

III
[“Si vas en busca de la muerte, llévanos contigo”]


Mi culpa a tus huesos enfrentada
En diálogo sin fin- final de escena-
Mi culpa representa su condena
Tu sombra, por aquellos, despreciada.

Es el “Adiós” quien da a la despedida
La condición feroz de los futuros.
Ese que cuelga de tu mano fría
Y de tus ojos-corredor oscuro-

Se miente la verdad- un fiel remiso-
“Y si Dios quiere será hasta mañana”
Fatal, inconsecuente, un dios: no quiso.

Con besos no se curan las heridas
Ni libres de traición están los rezos.



IV

[“Te sostendré en mis hombros. No va a agobiarme el peso de la carga]


Sin ritmo se deslizan las absurdas
Flechas que son tus últimos gemidos.
La noche llueve un llanto sin latidos
Mi duelo llora roncas gotas burdas.

No supe reforzar con estos brazos
Los hilos que nos atan, tan sedosos,
No estuve junto a ti ni tras tus pasos
Ni mis hombros han sido tan piadosos.

Vergüenza ha de sentir este pedido
De perdón, con disculpas perfumado
Ante una cama que no tiene oídos.

La noche no se rinde. Yo tampoco
Quizá cuando amanezca, también ella…


V

[“Y pase lo que pase, uno ha de ser el riesgo, una la salvación para los dos”]


No es el infierno o su sagrada saña
El motivo de todo lo ensayado,
Sino el miedo a sufrir lo prodigado
La disculpa ¡Esa sutil infamia!

Menos gloriosa que su nombre es una
Muerte estéril: sin cuervos ni cipreses
Muerte sin muerto, sin cruces- tantas veces-
Sombrío desden: sin himnos a la luna.


Años nuevos convierten en rivales
Vida y vejez creyendo que ésta mancha
Nuestra infeliz certeza de inmortales.

Y muero porque ya no me recuerdas
Y vives porque sigo amaneciendo…



Diciembre-1998

Entre llaves: fragmentos de un “pequeño” diálogo entre Eneas y su papá.
El resto: un intento para deshacer la ausencia de la persona que más me quiso.






La Noche más corta






No curaste tu insomnio encubriendo con muerte tus pasiones
como tampoco lo hicieron aquellos que desandaban tus afonías nocturnas.

En noches iguales a ésta, Vedas y putas explotan; Pero esto no es para mí.
No sé pensar y odio los espejos.

No te reclamo. Veneno con gusto. Hoja por hoja, presintiendo que entendí NADA
cuando escuché a esa niebla citar:
“Si dios colocara la frente en mi hombro qué bien estaríamos los dos así, tristes y desconsolados”

**********

En noches iguales a ésta, dejé de esperar. Porque las certidumbres cambian de ropa
De peinado
De dirección
De perfume
Pero siempre
Son los mismos Arlequines intentando confundirnos, sofocarnos.

-¿Concretamente qué?
- Concretamente sólo mi voz en este segundo.

-¿Y Luego?
- Y luego Nada.

**************

En noches como ésta, ¿Habrá visto tu lámpara el ahogo de las blasfemias
dentro del vasito con agua? ¿La sonrisa en el cristal de los lentes?


A vos te digo… Esta noche será muy corta. Amanecerá y podrás volver a dormir
y a soñar
(tu gran temor)

Hagamos nacer a dios una vez más: pedile que te regale el don de ser
organista o
un simple farol de Paris.

Yo pediré también: oído esperanzado
O un borracho
Encontrando refugio.










Cuando te acercas a dios por la maldad y a la vida por las sombras ¿Adónde puedes llegar si no es a una mística negativa y a una filosofía nocturna?
Crees sin creer y vives sin vivir…la paradoja la
resuelves con una ternura cruenta que refuerzan los crepúsculos y enlutan las auroras”
E.M. Cioran






Prólogo



"Un prólogo es un estado de ánimo. Escribir un prólogo es como afilar la
hoz, como afinar la guitarra, como hablarle a un niño, como escupir por la
ventana. Uno no sabe cómo ni cuándo las ganas se apoderan de uno, las ganas de
escribir un prólogo, las ganas de estos leves sub noctem susurri"

Søren Kierkegaard





Paso y me siento. Un sillón bordó junto a la ventana. Calle 54. Desde aquí se ven las torres de la catedral. Me distraigo recordando escenas que combinan realidad y ensueño.

Tose. Vuelvo desde los cimientos de la catedral hasta el sillón.

Hablo de mí. Le cuento que pasaron ya, trescientas sesenta y cinco madrugadas.
Era otro Agosto. Otra ventana. Otra música en mis oídos. La oscura voz de Till Lindeman gritaba “mein herz brennt” cuando descubrí otro brillo.



Me escucha sin gestos. Sigo.


Omito los abandonos por tratarse de la primera cita. Aprieta el lápiz sobre el anotador cuando hablo de distancias. Once mil kilómetros. Más de cinco mil millas náuticas y una soga hecha de palabras.

Le confieso algunos vicios: soportar sin drogas, sin alcohol ni sedantes todo lo que el delirio kármico me tenga reservado; fumar; reírme.
Confieso, también, mis preferencias ante el papel en blanco: dejar caer en redes de cinismo a ilusionados fabricantes de barriletes.

Percibo un pestañeo desencajado que acusa. (¿Dirá sádica?) Vuelvo, entonces, a esa otra escritura, el vasto prólogo de trescientos sesenta y cinco renglones. Irreproducible por íntimo. Un yo poético que se abandona a las sensaciones. Y mezcla coordenadas, tiempos verbales, luces. Prólogo que se lleva las mejores metáforas, todas las correspondencias baudelerianas, cada fragmento de mi imaginación.


Ahora se acomoda en su sillón. Cruza las piernas. Espera que le diga el porqué de mi visita.

Entre garabatos imagino que escribió crisis---escritor---vacío---decir---dicho.

Hago silencio hasta que se cumplen los cuarenta y cinco minutos. También él.

La catedral. Plaza Moreno. El faro del fin del mundo. El fabricante de barriletes que no sabe nada acerca de la trampa en la que caerá cuando yo deje de escribir el prólogo.


“Mmmm… Bueno”

Es tiempo. Sé que debo pagarle.

Al despedirme, me entrega un papelito amarillo: “próxima cita 22 de Agosto, 17.30 horas”

No habrá próxima mientras haya palabras. Lo sé. Lo sabe.







La imagen es del artista Gastón Viñas
http://www.grapevineindustries.com/

Golpean






Golpean. No, no abras.

Vienen por tus pinceles

Tus óleos

Por las sonrisas de tilo

Vienen a arrancarte el guardapolvo

A desnudarte los sueños

A oscurecer el futuro

Con vendas

O fusiles



Vienen a enmudecerte

Ellos, esquiladores mediocres

De gritos de libertad



Golpean



por favor



no abras...






Me dedicó una foto: "¿Hasta qué tonalidad de sangre iremos juntos?", y
sobre la edición de su Van Gogh, respondió: "La tonalidad de sangre irá hasta el negro” Artaud, Jean Marabini





[...]

Van Gogh extrajo esas calidades de sones de órgano, esos fuegos artificiales, esas epifanías atmosféricas, esa "Gran Obra", en fin, de una permanente e intempestiva transmutación. Los cuervos pintados dos días antes de su muerte no le abrieron más que sus otras telas, la puerta de cierta gloria póstuma, pero abren a la pintura pintada, o más bien a la naturaleza no pintada, la puerta oculta de un más allá posible, de una permanente realidad posible, a través de la puerta abierta por Van Gogh hacia un enigmático y pavoroso más allá. No es frecuente que un hombre, con un balazo en el vientre del fusil que lo mató, ponga en una tela cuervos negros, y debajo una especie de llanura, posiblemente lívida, de cualquier modo vacía, en la que el color de borra de vino de la tierra se enfrenta locamente con el amarillo sucio del trigo. Pero ningún otro pintor, fuera de Van Gogh, hubiera sido capaz de descubrir, para pintar sus cuervos, ese negro de trufa, ese negro de "comilona fastuosa" y a la vez como excremencial, de las alas de los cuervos sorprendidos por los resplandores declinantes del crepúsculo.

[...]







Sin embargo, en un incendio, en un bombardeo, en un estallido, vengadores de esa piedra de moler que el mísero Van Gogh el loco cargó toda su vida al cuello. La piedra del pintar sin saber porqué ni para dónde.



Pues no es para este mundo, nunca es para esta tierra, que todos hemos siempre trabajado, luchado, aullado el horror de hambre, de miseria, de odio, de escándalo y de asco, que todos fuimos envenenados, aunque todo eso nos haya embrujado, hasta que por fin nos hemos suicidado, ¡pues acaso no somos todos, como el mísero Van Gogh, suicidados por la sociedad!





"Van Gogh, el suicidado por la sociedad "Antonin Artaud.

Tanto miedo como una taberna (RoJa)

Y de Todos Modos...








¡Vuestro juicio final me da tanto miedo como una taberna!
Pero tan sólo a mí, a través de edificios en llamas,
me sacarán en andas las prostitutas como a efigie sagrada,
y me mostrarán a Dios en su descargo.

¡Y Dios llorará leyendo mi brevísimo libro!
Hecho de temblores en compactado ovillo, no de palabras;
y echará a correr por el cielo estrechando mis versos
y los recitará a sus amigos conteniendo el aliento.
P.D.: No fueron de utilería ni su revolución, ni su alma, ni su arma (elegí el sonido del chasquido!)

Coaxil



Seguí goteando
aún en mi presencia
conciertos de colores
llantos de satélite natural
o risas de artificio




Seguí rezando
aún en mi ausencia
por un Tíbet propio
donde ofrecer el miedo
y los llagas



Seguí buscando
aún con el futuro desconectado
metáforas de fibra óptica
para que no duelan
los tubos de ensayo




Seguí respirando
aún si todos los relojes
decidieran clavar sus agujas
en un ¡NO!




Pero no permitas
que me convierta
en gusano



luego de haber sido mariposa.

Indeleble


A mi hija.

La pregunta es para Ella... ¿Podés decirme dónde estaba yo?




Granja sin granja que, sin embargo, reproduce sólo el sonido de la propia voz.
Cuatro paredes. 2,50 de largo. 3, 75 de ancho. Cielorraso a los dos metros y medio. Todo blanco. Un fibrón para escribir lo que quedó de las horas en la oscuridad.

Preparada…lista…


En la pared del Oeste la silueta de una princesa rodeada de símbolos matemáticos. Las manos del profesor y sus uñas blanquecinas. Los dedos armando un cigarrillo de tabaco rubio. Primeras partidas de ajedrez después de despejar las incógnitas de un cuaderno espiral.
La caja de las Barbies. Piernas larguísimas que asomaban entre lavadoras, sillones de jardín, cintas para caminar. Auto, perro, bebé, Kent.
Las bolsas negras, llenas de ropa, formando fila en la entrada de la habitación.

En la pared del Oeste, si es miércoles o domingo, da igual. El primer paraíso minado explota ante sus ojos.


“Corten” grito (como lo haría un director ciego), clausurando las noches de cielo abierto cuando ella buscaba formas conocidas en nubes extrañas.

***

Entonces comienza la pared del Norte donde el paraíso tiene asfalto y una rayuela de rostros se van tornando familiares como las x de los ejercicios. Los primeros escombros, dormidos, en las escaleras del Teatro Argentino. Sin alas.
A sus espaldas, lucen mochilas de uniforme hardcore o metal o nightmare.

La pared se asemeja a los restos de un guardapolvo donde se puede leer “i hate the school!!!”Todo en minúscula indeleble.

Conjugar el verbo pertenecer anulando las formas del pasado. Sólo presente y futuro. “pertenezco a”, “perteneceré”. Nunca más: “pertenecía”.

Desde todos los bordes aparecen los invasores góticos sobre las ruedas de un skate.

Remarcado doble de las letras cuando se autoproclama EMO y abre un nuevo campo de batalla: Ocho y cincuenta. Maceteros donde apoyarse. Voces que rebotan en las vidrieras. Delineadores y uñas negras. Calaveras, piercing y los hermanos Madden.

“Is anybody listening”

“Pertenezco a” para caer del skate; y el dolor agudo en la base del codo. Otra mina activada en las veredas anchas cuando el cuerpo aplasta al brazo (cuando la risa aplasta a la misericordia.) Rampas y malos imitadores de Marley que van rifando sus neuronas.

“Si hola no te hubiera dicho yo
Jamás tendríamos que decir adiós
Tenemos una cita en el quirófano”

Tararea mientras escribe.

Otro ajedrez. Éste de piezas descontroladas que escriben “Te Amo” en papelitos, fotolog, Messenger o teléfonos celulares.

“Regardless of our distance, and our hope, cuz were
Swept by pretty eyes and LETTERS for, a time”

Otra forma de pertenencia no menos aguda que la puntada perpetua en el codo.
En la pared del Oeste, el primer oso explota en metálicos pedazos.

Corten. Corten. Insisto.

***

La pared del Este, como el viento, mezclará los colores de la tarde. De celeste a rosa. A negro.

“Saying goodbye this time, the same old story
Seeing you cry, makes me feel like saying sorry”

Comenzar a cruzar la calle para que no duelan los recuerdos.

Un álbum completo de amenazas. “Te vamos a…” “Vas a ver qué…” “Cuidate porque…”


Madrugadas de café y cocheras que escriben”shabadabadoo” en los brazos. Cambiar la risa desmedida por unos ojos dominantes que pronto se convierten en piedras. Entre el miedo y el…miedo.

“Eres lo mejor que en mi vida ha pasado
Te juro pierdo el rumbo cuando no estas a mi lado”


Otro paseo no menos minado. Hablar con desconocidos.
Nickname. Construir personajes. Abrir las puertas de la mente. Encuentros feroces con la realidad. Svásticas, skinheads, collares de alpaca.

Cuadraditos ska de verdad-mentira.

“Something has gone terribly wrong,
I'm scared, you're scared, we're scared of this”

Reciclar. Los escombros regresan a los sueños. El mismo foco una y otra vez. Y mil fantasmas sin nombre y sin voz que recorren los pasillos de la antigua casa.

“ ... I like playing in the sand what's mine is ours
If it doesn't remind me of anything”

Remeras Palermo Soho. “No insista. Ya no beso sapos” firma Amelie.

Y yo: C-O-R-T-E-N!
***

En la pared del Sur: La lista completa de nombres propios. Y las cruces. El clásico estudio de la mano. Esta vez se le nota el odio en los nudillos: no ayuda; aprieta el cuello.
Músicos bip-vip y como un mantra: Vedette . . . sos la reina de la glitter scene.

Dibuja frutillitas de un postre adolescente. La depresión ahogada en copas plásticas, en lámparas de lava, en vanos bisturís que no alcanzan para purificar la sangre.

Se mece la cuerda ajena con el invierno en los labios mientras los mensajes de texto inventan nudos.

Un día después
(después de vos )
crucé los dedos.

El último “te amo” y un bouquet de rosas que deberán pudrirse junto a las mentiras. En letras símil Broadway Es mi última oportunidad”… Seguida de una sucesión desmedida de jajaja.
Llega el turno de los travestidos. Como plomos desnudos los tequilas sunrises, el vértigo y las luces que se apagan en un antro con nombre de mujer.

Los peones quedaron en el camino cuando no pudieron aprobar el test de Eva.
Aún se perciben, en las torres enemigas, las sombras de los francotiradores que no respiran ni sienten. Sólo disparan cuando ven el objetivo en la mira. Plaza Italia a las seis de la madrugada. Coordenadas exactas.
Bang.


Granja sin granja. Antes del encierro reconoce las marcas del dealer y la pena por la confianza desperdiciada. Lo que se puede extraer de ella:
TODOS LOS MESÍAS TERMINARÁN HUNDIÉNDOTE” con letras grandes de imprenta.


***

En el piso, las huellas de unos pies descalzos.
Ella sube a la mesa de la computadora, se estira hasta el blanco sin manchas del cielorraso y escribe: “Para ser feliz parate dónde sea”

Tiempo completo. Trabajo terminado. SE IMPRIME.

Soñé un auditorio...

Soñé un auditorio. Su voz. Algo me dijo y, una vez más, no logré comprender.

Maldigo a todas las memorias de mis últimos cien siglos.





Estará en la palabra. No hay dudas. Ninguna!




Sin Sentido


Puro cuento ciertas ausencias.


Puras ausencias ciertos cuentos.


Se lo extraña.






SIN SENTIDO

I

Amanecer con un dios entre las cejas.
Era tan fácil así.

Rutas infinitas
Sin alzar los párpados
Consumadas por cómplices celestes.

Y la noche junto al sacrificio
Alguna copa de vino,
Una rosa,
Trenzas, talones
Cualquier himen o
Ese


Ahora
Este bostezar nubes por reflejo
Y la nostalgia
De lacerar pieles
Con nocturnos abecedarios

Esclavos de dios
Libres de nosotros mismos

Del susurro de piedras en los zapatos
De la carrera anémica
Sin Kaaba
en pantalla plana de mil pulgadas

II

Tan fácil el tiempo de los vedas
Medido con suspiros de Brahma
O flechas al corazón.




El plan de exterminio
Nos desnuda
El hombre
Sólo huesos convictos
De otros huesos convictos
De otros huesos convictos

Quizá
Con un dios
A quien temer
Ella no hubiese puesto esa formidable piedra
Sobre el loto azul
Así como al pasar
Brote maléfico
en las puntas de sus dedos.


Tan fácil
Con hilos bien tensados
Cuerdas de oro
Y no esto
marionetas copyright
de titiriteros imperdonables
Nada escrito en el margen
Un “sinazar” en el polvo perlado
de tu nariz.

Tan fácil con Olimpo parquizado.
Ahora
la flor hundiéndose
Y mi cobardía.
Hundidos todos en su sonrisa.

III

Tan difícil desandar el sin sentido
Limpiando sangre
O semen
Con la pobre Nut
De repasador

Amanecer con un dios entre las cejas.
Era tan fácil así.


Ahora
Condenado al tiempo
las cuatro y el camión con basura
El sol, seis y cincuenta, entre los edificios
Mastico los agudos de una guitarra
a las diez y veinticinco

Lento como la miel
Se consume el incienso
Diría ay
Si algún dios escuchara

Y me consumo

IV

El chasquido de mi Glock
aterra a la luna
Único público imparcial

El loto hundido.
La mataría si haciéndolo
lograra olvidar.
La mataría con un dios
A quien pedir perdón.

Era tan fácil así.


Me Llora la memoria

Entonces fue cuando empezó a llorarme la memoria sin ninguna explicación” Gabriel Báñez (1951-2009)




No sé escribir semblanzas y hace días que el puto segundero del cursor me está esperando en el margen, porque no sé por dónde empezar, porque no sé qué decir, porque no quiero corregir.

Conozco su respuesta: “entonces, hacé silencio”



Sí, debería (Y Él se alegra de ver irreverencia, falla, choque de sentidos e incongruencias) pero me llora la memoria y no tengo, ni nunca tuve, otro modo de salir de la escala de grises que no sea escribiéndoME.



Martes- Báñez. Una diagonal atardecida con gusto a café. Temblaba, yo, cuando le ofrecía algunas de mis historias. Generoso, él, se limitaba a indicarme pequeñas sutilezas. Todos mis personajes respiraron su talento.
No hay escena de “shhh…” ni de “Pudo ser tu mascota” que mi imaginación creara sin contemplar la posibilidad del juicio de sus ojos.


Vuelvo al segundero mientras pienso en sus palabras “a la gente le gusta leer sobre otras profesiones (…) una voz que describa detalles específicos da verosimilitud (…) “¿No te pudre leer siempre sobre la vida de escritores?”


Los muertos desentonan” es eso. Una novela en obra que intenta (¿intentaba?) mostrar lo que queda flotando en ESTE mundo tras la muerte. No cualquier muerte, sino la muerte desquiciada, la que esconde las causas entre sus pliegues, dejándonos perplejos.

Releo la primera escena y la cadavérica verosimilitud haciendo estragos. El pudor ( me parece oír su carcajada) no me deja copiar y pegar ese inicio.



Ambiente Bañeciano (Becerra dixit). Lo patético y su resplandor.


No encuentro la palabra justa para el sentimiento. ¿Angustia? ¿Melancolía?

Orfandad.

Orfandad es la palabra.


Se lo dije en varias oportunidades:

- No sé si lo ofendo o lo halago diciéndole que quisiera escribir como usted, prof.

- Yo no soy profesor ni maestro de nada. Apenas puedo con mi propia voz. Ahora que si me querés hacer caso seguí el consejo de Montherlant escribí como si estuvieras muerta. Vos sos tu peor enemiga.


Báñez me obsequió una identidad. Descubrió en mí esa “tara” que nos agrupa… Ese ir por la vida robando pasajes de vidas ajenas. Robándonos a nosotros mismos los sentimientos y los pensamientos para luego contar historias. Él llamó a todas mis alucinaciones, a todas mis voces, a todas mis palabras Escritura y, el que escribe, lo haga con mayor o menor técnica, con mayor o menor vuelo, es ESCRITOR.

Orfandad.

Quisiera hacer malabares con los recursos literarios que son, según él, recursos de existencia. Quizá me salven de la caída inevitable.


Ya sin café ni atardeceres en la diagonal. Sin el guiño de estilo ni personajes nuevos.

Ahora sola.

(…)


Perdón. Corrijo. Y cuando corrijo lo descubro.

(Releo el texto. Una pavada, un detalle que lo trae desde donde esté:… no usé ningún –mente- porque, precisaMENTE, él, los odiaba.)



No. Está visto: Nunca se irá.




"No se preocupaba Báñez del descrédito de los medios mayoritarios platenses. Lo vivía de manera cotidiana. Y hacía bien. Cómo preocuparse por quienes ante su muerte (ante la muerte de un escritor, el mejor de La Plata, uno de los mejores del país) ningunean la nota de la tapa, como hizo El Día (diario en el que, además, como si fuera poco, dirigía el suplemento literario). O la mandan a policiales, como hizo Hoy (creyendo que la forma en que muere un escritor, el mejor de La Plata, uno de los mejores del país, determina si va en una u otra sección)"

Miguel Russo.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-3497-2009-07-12.html



Gabriel Báñez: Escritor platense nacido en 1951. Se cansó de escribir la semana pasada clausurando su voz. Julio de 2009.
“Parajes”, “El Capitán Tresguerras fue a la guerra”, “El Curandero del Cuarto Oscuro”, “Virgen”, “Hacer el odio”, “El circo nunca muere”, “Los chicos desaparecen” “Paredón, Paredón” “Cultura” y “La cisura de Rolando”… Personajes y situaciones que conformaban su mundo. Un mundo de fisuras. De Cisuras.







http://cortey.blogspot.com








Sin excusas



-¿Tela de Namibia, Zimbabwe o Botswana?

-Ehhhh?
*



No quiero. En todo caso si se le ocurre algo, a alguien…
Lo que es por mí: se me fueron las ganas de inventarle una historia. Me pudrió. Esta no-historia y mi amnesia selectiva me pudrieron.

Casi las dos de la mañana y ni siquiera logro recordar el olor de ese bar.

Caigo en la cuenta de que sólo en Google se puede encontrar la libertad de inventar los segundos y los colores y las callecitas de Buenos Aires que tienen ese qué se yo…

Esta foto está presa. Presa, sí. De las coordenadas: calle Borges y plaza Cortazar. Palermo SoHo. Al sur de una Houston que no existe.

Esta foto y Ella compartiendo la tarde.
Partiendo la tarde, mejor.

¿Qué ficción?
Seeeee… vení mañana… Como mucho un ejercicio de estilo sugerido por Stephen King.


¿Y si lo cuento como una pesadilla, en blanco y negro? Ella también. Blanca y negra, llorisqueando.
Lo siniestro… ¿La mano? ¿Ella?

Busco la lupa del fotoshop. Ampliar. Entonces surge el contexto real, realmente escala de grises: tarde de verano en Palermo SoHo y la gran representación primermundista que viaja en llantas 17 con incrustaciones de perro.
¡Horrible!
Dice mi sentido común: ¡Basta, rompé la foto de una vez!
No.
O la foto es su propio texto o yo no tengo más ganas de escribir o la voz de Thom Yorke me satura de tal forma que sólo se me ocurre
(lalalalalala)
am up in the clouds
I am up in the clouds
And I can't and I can't come down
(lalalala)
No sé...

¿Contar sobre el vendedor? Quizá.
Un tipo afable, de muchos dientes símil oro, portando un maletín de ejecutivo combinado con sandalias.
Pudo haber sido buena. Un extranjero, inquilino de una casa tomada sobre la calle Honduras. Cada mañana recorre la ciudad ofreciendo su mercancía. Va lookeado. Con celular y sombrilla porta-anillos para los días de parada fija.

Pero no. Lo pierdo de vista.

Vuelve ella y llora. Me cuenta una historia de amor estilo milanesas con puré. Historia que no recuerdo haber vivido. Mucho maquillaje de pregunta para un clásico reproche: “¿Por qué no hubo para mí una familia con perro, esposo, hijos, jardín, vacaciones? (reproducir orden aleatorio)
Las manos de ella tienen uñas borgoña. Largas. Solía clavármelas imitando a Dita Von Teese. Su engaño es, casi, tan imperdonable como el mío.

La foto se devoró la historia y acá sigue sonando Yorke.
I am up in the clouds
And I can't and I can't come down


Reduzco el tamaño pero todo sigue allí.
Estaban los mozos. Políglotas, apolíneos ellos, que suspenden durante su servicio la realidad de regresar a casa en el Plaza, previo sortear (los días de lluvia) las alocadas carreras de las ratas de Retiro.
Ella llora. Los mozos sonríen (tiene plus en el recibo de sueldo).El vendedor ofrece collares y pulseras a dos mujeres. Se prueban, tocan.

Por un momento cambio posiciones. Soy el vendedor y descubro a un tipo que me saca una foto. Eyyy bwana is my hand…Terrible paliza, policía, cámara destruida.
Su llanto al cuadrado.

Ahora soy ella y ella una vendedora negra. Pienso: ¿tendrá hijos, perro, marido? Lloro porque jamás tuve algún amor que se extendiera más allá de simples espasmos.
De milanesas con puré a hot dog, sin escalas.

Cambio. Soy el mozo. Mido a la pareja y especulo con sus caras: el tipo tiene cara de boludo, quizá deje buena propina...
Nada.

Odio sentirme así. Ni una mísera palabra para esta foto. Foto de mierda. Instante de mierda.

Vuelvo a Cambiar el foco. En el sector de la izquierda, junto al baño (fumadores por supuesto) cinco tipos miran el partido. Boca es uno. Los veo felices en un mundo de cervezas creams.
¿Cuándo derogaron las leyes del Karma?

Ella y yo. Frikis “in very nice restaurant in Palermo District of Buenos Aires” (referencia incluida si fuésemos a parar a un alojador free de imágenes… Así como irá a parar la mano del vendedor si no la deleteo antes)
*

Yorke. Ella y Dita. Los mozos. Los jugadores de fútbol. Borges. Mangels. Toda esta mezcla en un par de píxeles.

Creo que miraba la mano para no verla. Es fea cuando llora. Dijo algo así como que se cansó de esperar y su voz comenzó a quebrarse.
Todos sabemos en qué recuerdo se nos quiebra la voz. Ella lo sabía y pudiendo evitarlo no lo hizo. Conozco ese viejo propósito.

Hasta el recuerdo del sonido arruina la imagen. Alguien había cargado la jukebox y Axel Roses desencajaba con el celeste pastel de las paredes, con el grito de gol, con el reflejo verde del traje exótico, con el llanto.

En ese momento puse el foco en el gran anillo… y apreté el botón.

Y ella gastando sus últimas palabras:

- …

Le pido que me repita la pregunta:

-digo… si no te da vergüenza seguir vivo?
*
No. Definitivamente, sobre esta foto, no tengo nada que decir.

Cifras






Salón Azul del Congreso de la Nación. Fueron más de 24.000 personas las que pasaron junto al féretro. Más de 24, las horas que lleva la televisión recordando pasajes de la reciente historia argentina.

Cuántos políticos fueron entrevistados? Muchos salieron de sus cuevas, quizá porque ya no está Alfonsín para refutar alguna de sus verdades (las de ellos)


Hoy será su gran despedida.
Hoy es 2 de Abril. Y el tiempo que encierran los números 1982-1983 quedará en la memoria colectiva de esta nación.

No son muchos los que pasan a formar parte de la historia.
No son muchos los que merecen pasar a la historia.


Conservo en mi propia fracción una madrugada de cintas rojas y blancas. Era Octubre y estábamos todos los sobrevivientes de pie. (Y nuestros muertos cargados en nuestras espaldas)

Festejábamos lo que había quedado de vida.
Y las palabras convicción, lealtad, democracia… Libertad, rondaron las plazas hasta el amanecer.

Alfonsín acaba de irse. Malvinas, a miles de kilómetros, aún no regresó a nuestra patria.


Tantos números, tanta gente, tantas palabras… Y la historia que se empeña en enseñarnos que su esencia sólo se traduce en hechos.


El pasacalle:

"Por las luchas de ayer, por los derechos de hoy, por la igualdad de mañana. Juventud Radical"
(Foto extraída de : www.elsigloweb.com)

Cuando cerramos las ventanas...


24 de Marzo 1976-24 de marzo 2009. 33 años de una noche que no se debe olvidar.


En la memoria...







El primo Ezequiel también pudo haber sido un buen veterinario. Tenía la ventaja de vivir en La Plata, en una pensión cercana a la facultad. Pero el destino es tan caprichoso que una mañana apareció en casa con un bolso y dos cajas. Tía, me puedo quedar unos días.
Mi abuela sabía que nuestra casa o una madriguera en medio del desierto eran lo mismo cuando alguien se propone encontrarte. Sin embargo, usó un pichón, como no te vas a poder quedar, que suavizó el exilio. Imaginó en los ojos del sobrino el pedido de auxilio de su hermano menor.

En esa época, de velorios televisados, filas sinuosas de dolientes y mujeres de rodete haciendo las valijas, las persianas de casa ya no se abrían.


Ocupaba la pieza del fondo, junto al gallinero. Durante el día no se lo veía pero se escucha las interferencias de una radio y una canción hasta el fastidio:

“ ... piensa que la alambrada sólo es/un trozo de metal
algo que nunca puede detener /sus ansias de volar .
... marchaba tan feliz que no escuchó/ la voz que le llamó
y tendido en el suelo se quedó /sonriendo y sin hablar
sobre su pecho flores carmesí brotaban sin cesar.
libre como el sol cuando amanece/ yo soy libre como el mar,
libre como el ave que escapó de su prisión/y puede al fin volar
libre como el viento que recoge mi lamento y mi pesar
camino sin cesar /detrás de la verdad
y sabré lo que es al fin la libertad.”

Por las noches, la misma voz aguda repetía que había más informaciones para este boletín. Él practicaba una serie de ejercicios con cuchillos, enfrentado a su sombra. Cantaba imitando la queja boliviana“ Si el ámo me mánda ala mína no voy io no quíero morírme de un socavón”.

Unos días antes de que el primo nos dejara llegó al barrio un camión del ejército. Golpearon en la casa de la peluquera. Todos salimos a mirar. Intentaron sacar a Dany, el hijo menor, a los empujones. La madre lloraba. Dany estaba en calzoncillos y se agarraba del alambrado de la casa vecina. Nunca lo habíamos visto así, revoleaba los ojos y gritaba Satán, Satán. Apareció en la escena el médico de mi mamá y ahí nomás, sobre la vereda, le puso una inyección. Lo llevaron adentro y el camión se fue. Danielito se volvió loco, decía la madre, no puede ir a la colimba.


Creí que al primo le había pasado lo mismo. Cuando me levanté ya no estaba. La pieza quedó destrozada. Otra vez el destino caprichoso y mi abuela adivinando los por qué. Primero dudó de todos los vecinos (lo acertada que estaba) aunque su sospecha se centrara en el tano Yilmo, el único que sabía de nuestro huésped y el que siempre vigilaba. Después limitó su mirada a mis movimientos, como un perro que trata de justificar los golpes del amo. Nunca le dije a la abuela que la almacenera me había preguntado si vivía alguien con nosotros. Tampoco le confesé que por la información me había regalado dos AERO grandes, aunque sospecho que siempre lo supo.

G.B. y Rolando



LA CISURA DE ROLANDO EN LA PLATA

El viernes 3 de abril a las 19:30 hs. en la Librería El Ateneo (calle 50 entre 8 y 9), Miguel Russo y Juan Becerra presentarán La cisura de Rolando, de Gabriel Báñez.






SIN QUESO



“Nada más estúpido que hacer siempre lo
mismo y esperar resultados diferentes” A. Einstein.

“ Qué sea lo que Dios quiera”
Eduardo I, de Argentina

En cualquier momento, los A-37 nos van a invadir. Las cepas infestas como solemos llamarlas. Me pregunto para qué sirvió tanto esfuerzo, tanto entrenamiento. Nunca fuimos iguales. Ni siquiera entre nosotros hay algo que se pueda llamar igualdad. Por ejemplo yo. De los transgénicos soy el único políglota. Y el único ratón capaz de recorrer un laberinto de espejos sin sentirse perseguido. Lo conseguí desde el primer momento, no como otros que olfateaban la imagen y se ponían en guardia. De que sirvió.
Conozco estos tubos fluorescentes, este olor a látex de los guantes que me acarician todas las mañanas(o las noches). Puedo distinguir el todo de las partes, mis órganos básicos y los sentimientos. Han hecho un excelente trabajo conmigo. Chapeau. Pero siempre hay alguien que pretende más: convengamos que la ciencia progresa bajo ese lema. Ese que ven ahí, es Charly. Era el encargado de las relaciones entre los habitantes de los distintos sectores. Tuvo que dejar la tarea dado el grado de resistencia que ofrecían los nuevos. Actualmente es el modelo de la investigación para provocar en el hombre la tercera dentición. Parece que sonríe. Pero en realidad tiene una dentadura supernumeraria.
Junto a su jaula esta Ronald (Experimento del doctor Miczek o Mickey). Un borracho, incapaz de controlar la cantidad de sorbidos. El olor a licor, por suerte, no llega hasta mi celda. Quedó comprobado que el alcohol aumenta el nivel de violencia: masticó vivo a un A-9. Ni se da cuenta de lo que está pasando. Como los drogadictos en sus jaulas con paredes especiales, para que no se lastimen (siempre tienden a la autodestrucción). Bill es adicto al cannabis. Aunque aún no tiene un dictamen científico, parece que le borra los malos recuerdos. George no la está pasando bien: el consumo de cocaína parece que acelera el virus del SIDA.
Hay un sector que nadie visita. Allí viven dos degeneradas. Me reservo la explicación. Lo único que puedo decir es que cuando se portan mal, reciben una descarga eléctrica que las deja inconscientes por unos breves minutos. Nada serio.
Hasta donde puedo contar, en el sector azul, son catorce. La cría nueva todavía es una masa rosada oculta bajo la viruta. Los llamamos “Los pacíficos”. Están operados: sin olfato no sienten peligro. Nada los conmueve; ni la proximidad de los A-37.
Quizá tengamos suerte en este holocausto. Hemos pasado varios. En una oportunidad tiñeron de negro a varios compañeros y les inyectaron jugo de cucaracha en el hígado. Tenían que probar el aumento de la capacidad para soportar la radiación atómica. No sé cuántos murieron. Jamás se habló del caso. Otros, cerca de mil seiscientos, lograron recuperarse de los efectos nocivos de los teléfonos celulares. No les sirvió de mucho, a la semana fueron operados del timo por un grupo de estudiantes. Hoy cuesta identificarlos: el de plumas rojas, el de cola de zorrino, el de escamas.
Todos estaban pendientes de esta última investigación. “Se invirtió mucho dinero” dijo el Doctor Angus.
Dos grupos antagónicos. Los A-9, una de las cepas más selectas, ocupan el ala derecha de la jaula. Las actividades son múltiples: rueda, sube y baja, laberintos. Comer y defecar. Dormir. En los bebederos hay agua fresca y un enorme pedazo de queso (¿Gruyere?) que nunca se termina.
Los A-37, están a la izquierda. Viven hacinados porque, como no saben hacer nada, sólo se reproducen (por suerte las crías son cada vez más débiles). Rompieron la rueda, lo que les valió que se quedaran sin juego. Cuando les pusieron queso, en lugar de comerlo, lo ocultaban entre la viruta sucia y pedían más. Entonces, les sacaron el queso y ahora les arrojan sólo pedazos de pan duro (que yo no comería). Así las cosas, se la pasan envidiando a los A-9 y por eso el doctor tuvo que implementar un castigo para ese sentimiento. Cuando alguno intenta robar el queso del sector derecho, y para ello ingresa al laberinto que conecta un sector con otro, el piso de éste comienza a elevar la temperatura hasta que se siente olor a patas quemadas. El grupo de la derecha tiene una sola regla que observar: ser indiferente a los A-37. La trasgresión es motivo suficiente para ser expulsado del sector. Hubo un caso emblemático: un tarado mutante que comenzó a protestar, desde el sector derecho, sobre el trato que recibía el sector izquierdo. Lo arrojaron al sector A-37. ¿Y qué se le pudo haber ocurrido? Quiso enseñarles a soportar el calor en las patas, el hambre, a ocultar el odio hacia los A-9, los legítimos beneficiarios del experimento. Por suerte los doctores se dieron cuenta del error y terminó sus días probando drogas contra el mal de Alzheimer.
Noto una preocupación en los científicos: A pesar de la reclusión del problemático no lograron que retornara la calma. Creen que es un virus. No hay otra explicación. El nivel de violencia aumentó de tal forma que los A-37 llegan hasta el sector A-9 aún con las patas hirviendo, sólo para agredir. Y no les importa si hay queso. Ni oler a ratón quemado.

G.Bañez





"Mientras buscaba qué decir, me puse a pensar en eso: las formas de escapar, de pasar desapercibido. Son tantas, la escritura una de ellas. En mi caso, escribir es dejar de estar. Alejarme de los pensamientos en limpio y empezar a pensar argumentalmente, quiero decir. Acaso porque creo más en el pensamiento argumental que en la reflexión propiamente dicha, pura. Acaso también porque el pensamiento argumental está contaminado: por las situaciones, los personajes, los diálogos, las palabras. El pensamiento argumental avanza con un lenguaje mestizo, más verdadero, más de todos, me parece. Esa impostación es la que me ayuda a hilvanar algunas palabras, a comunicarme..."

Gabriel Bañez, presentación de LA CISURA DE ROLANDO


texto completo,aqui

...



El horóscopo para cáncer: de proponerse acortar un poco las alas de la imaginación, no me caben dudas en augurarle un ciclo realista en cuanto a su labor. ¿Más cortas?[...] La plaza de Perón se convirtió en una venta de choripanes. Corridas de grandes pacifistas, con palos en las manos, al grito de: esos zurdos de mierda son los que arman quilombo.[...]Tengo un sistema aceitado de convicciones, todas, absolutamente todas sin fundamento. Todas refutables ¿Y? En esta cadena de ideas que conectan el pasado con el presente y el futuro inmediato debe haber habido una primera vez infundada. Ideas impuestas no con métodos racionales sino más bien apelando a lo emocional o corporal en estado bruto ( el garrote fue suplantado, muchos siglos después, por los discursos peripatéticos que perdieron su vigencia cuando se introdujeron entre las uñas y la dermis unas largas agujitas. Luego se inventaron las guerras mundiales y los divanes fóbicos. Hoy se impone el ántrax, la viruela o las intervenciones. Pronto volveremos al robo de fuego y al garrote) Si todo lo dicho no alcanza para avalar mis libres convicciones razonadas... No me importa.[...] Mayo 14, o3.00 hs. Un bebe ahogado con leche. Unos animales ahogados con cientos de milímetros de lluvia. Yo ahogada por boludeces: recursos estilísticos, prerrogativas literarias, lecturas de cuya inocencia desconfío.[...] Sobre el puente Pueyrredón todos lloran.
De Recortes de Diario