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Ruta 36 Off Line





Cambio brusco de foco
antes que venga
la lava.
A un costado de la ruta
los perrocadáver
Los sucuchos rojizos
Del Gauchito Gil
Los esclavos culo parriba
Arrancando rabanitos.
Primer
plano
para
Lamparitas de colores
Sin Alt Gr
Sin los ohhhhhhhhhhh
Ahhhhhhhhhhhhhhhh
Mmmmmmmmmmm
Made in gatitas chot
Sin los Insert
fragancia Dior
ni las uñas carmesí
rascando el fondo de la olla
No hay sonrisas de webcam
pero...
Al menos sé
cuantos dientes tienen.


Decorados







Todos los decorados montados
telgopor  y alfileres
y colores  pastel
mi mundo aún respira.

Afuera crecen
los tilos
los sapos
los “Como si nada pasara”
y está bien. Es justo
las tragicomedias
son a medida.

Montaje
en  este sueño
(arrugado
recurrente)
de lágrimas oblicuas
sobre bolsos
mesas
libros
apretarse  los párpados
hasta el blanco globular

ilusión de un descanso
para el presente
un viaje astral (al menos)
hasta  esa roca
en ese acantilado

Las palabras se diluyen en signos
     ¥                √
∞          ~            ¢                     §
Ÿ                        ¾
β
al ritmo de un electro
(cardiógrafo)

Despertarse con un mañana
De patas cortas
Y más telgopor.
Se aprende
Sí.
Día a día
los deseos se alivianan
para no entorpecer  el conteo
y la mochila
ya no distingue estaciones

Alfileres
también
en el último cartel
colgado junto a la entrada:
cuidado con vos misma.

Ultimas horas del 2010.


®Julieta Villarroel.

Lo que queda




Somos historia
Cuando intoxicamos
ese cuerpo ajeno.

 Estamos completos
Sólo al desmembrarlo

Luna de diciembre escapando de la chimenea vecina. 

¿Y yo?

Árboles que nadie visita




 



Siguiendo el camino hacia el sur

Lejos de rutas humanas

Crecen árboles que nadie visita.



Musgo a sus pies.

Imposible ocultar cicatrices

allí donde alguna vez

posó su boca

un rayo.



Altos

Secos

aún sueñan con ser nido de alondras

cueva de abejas o

refugio de mariposas.





Ignoran de Cunas

Guitarras

Barcos

papeles pintados

delirios de hombre

Aquí no.

No en este círculo

no en esta memoria

donde sólo caben

una lluvia ocre de tiempos enlazados

y su espalda

desnuda

con sabor

a corteza.

Hasta que pensé delfines


Cuando sirvieron batidos de silencio y chocolate, no supe dónde encontrarte.
Vapor de incienso mis ojos, transmisión mediterránea de teclado sordo y mudo.
Brillaba la luna llena y yo, como pozo de sonrisas, no supe dónde encontrarte.


El viento nos ha cambiado la ruta de las estrellas.
Tantos cuerpos en el puerto, tantas palabras de acero y los nudos…
que Todo también sangra . No, no supe dónde encontrarte.

Revolví las madrugadas masticándome las uñas para no desentonar

Sin murmullos y sin gestos te acerca el eco del mar penetrado:

rosas grisáceas, azules

flores marinas, sin brazos, que me acarician la espalda.


No supe dónde encontrarte
Hasta que pensé delfines

CONDICIÓN FEROZ







I

[“Ya se percibe más intenso el crepitar del fuego”]


Segada por los fuegos de artificio
Va la noche, huyendo de los cultos
Sucios velos, destinos, ciegos vicios
Va la noche y oficia con insultos.

Alcohólica, su fuga, entre los fuegos
-que le repugnan por no ser su esencia-
Busca un lugar donde esconder sus ruegos
Violenta protectora de la ausencia.

Acompaño a la noche en su lamento
Ella llueve, yo lloro. No hay festejo
Que sirva sin veneno este recuento.

¿Y si el llanto borrara, del hombre, las
Huellas? ¿Y si la lluvia… sus penas?

II


[“A mi cuerpo, tendido como está, precisamente así, dadle el adiós”]

Ocultos bajo mantas los dolores
Hedores, desnudez, amores idos,
Ocultos entre mantas los temores
Sangrar esta vejez; haber perdido

El nombre, pulso, suerte. “¿Cuál tesoro?
Ceguera maltratada, venas lentas,
Soñar las tardes sólo cenicientas
Ni el aire se consigue con decoro”.

A tu lado enero ya marchito
Y un ramo de jazmines a destiempo
Que marcan para siempre el infinito.

Rodeados por escudos de imprevistos
Los años nos carcomen hábilmente.

III
[“Si vas en busca de la muerte, llévanos contigo”]


Mi culpa a tus huesos enfrentada
En diálogo sin fin- final de escena-
Mi culpa representa su condena
Tu sombra, por aquellos, despreciada.

Es el “Adiós” quien da a la despedida
La condición feroz de los futuros.
Ese que cuelga de tu mano fría
Y de tus ojos-corredor oscuro-

Se miente la verdad- un fiel remiso-
“Y si Dios quiere será hasta mañana”
Fatal, inconsecuente, un dios: no quiso.

Con besos no se curan las heridas
Ni libres de traición están los rezos.



IV

[“Te sostendré en mis hombros. No va a agobiarme el peso de la carga]


Sin ritmo se deslizan las absurdas
Flechas que son tus últimos gemidos.
La noche llueve un llanto sin latidos
Mi duelo llora roncas gotas burdas.

No supe reforzar con estos brazos
Los hilos que nos atan, tan sedosos,
No estuve junto a ti ni tras tus pasos
Ni mis hombros han sido tan piadosos.

Vergüenza ha de sentir este pedido
De perdón, con disculpas perfumado
Ante una cama que no tiene oídos.

La noche no se rinde. Yo tampoco
Quizá cuando amanezca, también ella…


V

[“Y pase lo que pase, uno ha de ser el riesgo, una la salvación para los dos”]


No es el infierno o su sagrada saña
El motivo de todo lo ensayado,
Sino el miedo a sufrir lo prodigado
La disculpa ¡Esa sutil infamia!

Menos gloriosa que su nombre es una
Muerte estéril: sin cuervos ni cipreses
Muerte sin muerto, sin cruces- tantas veces-
Sombrío desden: sin himnos a la luna.


Años nuevos convierten en rivales
Vida y vejez creyendo que ésta mancha
Nuestra infeliz certeza de inmortales.

Y muero porque ya no me recuerdas
Y vives porque sigo amaneciendo…



Diciembre-1998

Entre llaves: fragmentos de un “pequeño” diálogo entre Eneas y su papá.
El resto: un intento para deshacer la ausencia de la persona que más me quiso.






Golpean






Golpean. No, no abras.

Vienen por tus pinceles

Tus óleos

Por las sonrisas de tilo

Vienen a arrancarte el guardapolvo

A desnudarte los sueños

A oscurecer el futuro

Con vendas

O fusiles



Vienen a enmudecerte

Ellos, esquiladores mediocres

De gritos de libertad



Golpean



por favor



no abras...

Coaxil



Seguí goteando
aún en mi presencia
conciertos de colores
llantos de satélite natural
o risas de artificio




Seguí rezando
aún en mi ausencia
por un Tíbet propio
donde ofrecer el miedo
y los llagas



Seguí buscando
aún con el futuro desconectado
metáforas de fibra óptica
para que no duelan
los tubos de ensayo




Seguí respirando
aún si todos los relojes
decidieran clavar sus agujas
en un ¡NO!




Pero no permitas
que me convierta
en gusano



luego de haber sido mariposa.

Sin Sentido


Puro cuento ciertas ausencias.


Puras ausencias ciertos cuentos.


Se lo extraña.






SIN SENTIDO

I

Amanecer con un dios entre las cejas.
Era tan fácil así.

Rutas infinitas
Sin alzar los párpados
Consumadas por cómplices celestes.

Y la noche junto al sacrificio
Alguna copa de vino,
Una rosa,
Trenzas, talones
Cualquier himen o
Ese


Ahora
Este bostezar nubes por reflejo
Y la nostalgia
De lacerar pieles
Con nocturnos abecedarios

Esclavos de dios
Libres de nosotros mismos

Del susurro de piedras en los zapatos
De la carrera anémica
Sin Kaaba
en pantalla plana de mil pulgadas

II

Tan fácil el tiempo de los vedas
Medido con suspiros de Brahma
O flechas al corazón.




El plan de exterminio
Nos desnuda
El hombre
Sólo huesos convictos
De otros huesos convictos
De otros huesos convictos

Quizá
Con un dios
A quien temer
Ella no hubiese puesto esa formidable piedra
Sobre el loto azul
Así como al pasar
Brote maléfico
en las puntas de sus dedos.


Tan fácil
Con hilos bien tensados
Cuerdas de oro
Y no esto
marionetas copyright
de titiriteros imperdonables
Nada escrito en el margen
Un “sinazar” en el polvo perlado
de tu nariz.

Tan fácil con Olimpo parquizado.
Ahora
la flor hundiéndose
Y mi cobardía.
Hundidos todos en su sonrisa.

III

Tan difícil desandar el sin sentido
Limpiando sangre
O semen
Con la pobre Nut
De repasador

Amanecer con un dios entre las cejas.
Era tan fácil así.


Ahora
Condenado al tiempo
las cuatro y el camión con basura
El sol, seis y cincuenta, entre los edificios
Mastico los agudos de una guitarra
a las diez y veinticinco

Lento como la miel
Se consume el incienso
Diría ay
Si algún dios escuchara

Y me consumo

IV

El chasquido de mi Glock
aterra a la luna
Único público imparcial

El loto hundido.
La mataría si haciéndolo
lograra olvidar.
La mataría con un dios
A quien pedir perdón.

Era tan fácil así.


Diferencia


¿DE CUÁNTOS KILOS ES LA DIFERENCIA

ENTRE POBRE E INDIGENTE?


¿DE CUÁNTOS PIGMENTOS

LA DE MOROCHO Y NEGRO DE MIERDA?


¿DE CUÁNTOS PENES CIRCUNCISOS (BAÑADOS EN GAS)

LA DIFERENCIA ENTRE ANTISEMITA Y NAZI?


¿DE CUÁNTOS ATARDECERES EN LA RUINA

ES LA DIFERENCIA


ENTRE CREER Y NO CREER EN DIOS?

Se prohíbe lavar la bandera







Aunque el celeste y el blanco sean
un gris uniforme
Por el sol y las traiciones a la patria

Con tantos culpables
-y tantos cómplices-
como fragmentos tiene la historia.


Paño manchado
Que no pudieron salvar
Ni el bordado de voces
Oscuras, ocultas, opuestas
Ni el tono dorado
Ni las gotas de rocío
Ni los goles
Y menos aún

-mucho menos-


los cascos
de los caballos
los congresales
las revoluciones
y sus contra



se prohíbe lavar la bandera


será para que no olvidemos
los agujeros del acero
el humo de las fogatas
o las ideas que la tejieron


una madrugada
junto al rio

Como veneno para mariposas




Vuelos circulares
Limpiando distancias
Restaurando el destiempo


Sombras en la vanguardia
Uniendo temblores
Secando lágrimas
Palabras, sonidos, silencios.
Una red de trapecista
Preservando el encuentro.

Así quedará para el pasado eterno.



El hoy suspendió los vuelos
Anuló las sombras.

El hoy no tiembla
Ni llora

Y matando a lo indefenso
Como veneno para mariposas
Las palabras sin gestos
Los gestos sin alma

Como veneno para mariposas
Este seguir pensando
Ante el olvido ajeno.

Demasiado SOL




Demasiado sol para estar muerto

A pesar de la tierra fresca, desgranada,

Del perfume de las flores

De la prolijidad de la fosa.



Cantos a la noche que tu amada

Jamás escuchará

Demasiado sol para estar muerto

Y perder la capacidad de ser nombrado

De tomar agua, caminar, escuchar a los pájaros

Cerrojos violentados

El presente de los verbos que dejo

La vileza de creer en dios cuando se tiene miedo



Demasiados muertos para ser uno más…